Sentada
en la orilla de su cama con adornos de cenicienta y un pabellón rosado de
elegante seda, una niña juguetea entre sus manos una hermosa muñeca de las ríen
y dicen “ mama!”. Bailotea con tristeza mientras observa la enorme cantidad de
juguetes que llenan su habitación.
“
Ay mamá, hoy me llevaste a la bodega del Mundo de los juguetes a hacer una
ronda entre miles de regalos, peluches, casitas y toda clase de cosas lindas
que son la moda de esta navidad. Canastas llenas de flores, vestidos de alta
costura, todo un festival de luces de colores. Los pastelillos de jengibre, los
dulces de mazapán y tantas otras golosinas que me llenaron de emoción.
Sin
embargo estoy triste, ves como las lágrimas salen de mis ojos manifestando el
interior de mi alma. Se que eres buena mama. Pero jamás me preguntaste que era
lo yo mas quería para satisfacer a mi corazón.
“Si
mamá, sabes lo que yo mas quisiera no son esos voluminosos y caros juguetes de
la época. Yo le pedí a Diosito que
intercediera por mi antes tu buen juicio. Lo que yo mas quisiera es un poco de
tu cariño, que no me llenes de regalos, prefiero tu presencia, que compartas
algo de tu tiempo conmigo, donde yo tenga la oportunidad de decir Mama abrázame
y que te pueda expresar cuanto te amo